Un nuevo año no solo marca una fecha, marca una oportunidad para reafirmar el rumbo.
El 2025 fue un año de aprendizaje y de primeros pasos firmes. Se fortaleció la comunicación, se empezó a ordenar la presencia digital y se comenzó a contar la historia del básquetbol pandino con identidad propia. No fue el final de nada, fue el inicio.
El 2026 se asoma con desafíos importantes, con proyectos que buscan fortalecer a una asociación joven, con ganas de crecer, aprender y mejorar. Nada de esto sería posible sin ustedes: jugadores y jugadoras que creen, técnicos que forman, jueces que sostienen el juego, padres y madres que acompañan, y dirigentes que empujan incluso cuando no se ve.
Este camino no se construye solo desde una cancha o una oficina, se construye con el compromiso de quienes creen.
Creer es el primer paso. Creer que todo es posible. Creer que unidos, caminando en la misma dirección, se puede lograr un mejor desarrollo del básquetbol en Pando. No desde la perfección, sino desde el compromiso, la constancia y el respeto por este deporte.
Este nuevo año nos invita a seguir construyendo, a no soltar la visión, a entender que el desarrollo llega paso a paso, con trabajo, respeto y constancia. El desafío es grande, pero la convicción es mayor.
Desde la Asociación de Básquetbol de Pando queremos agradecer, de corazón, a cada jugador y jugadora que nunca dejó de luchar, a cada entrenador y entrenadora que sembró valores más allá del resultado, a los jueces por su compromiso con el juego limpio, a los padres y madres por su apoyo incondicional, y al público que siempre estuvo alentando, creyendo y acompañando.

